martes, 19 de octubre de 2010
Pensar en el mañana...
Mañana será otro día. Aprenderé a volar o a tirarme en paracaídas, pero aprenderé seguro algo nuevo.
Si la rutina me absorbiera dejaría de existir, y es mejor morir haciendo algo que...esperando sentada, o ante la compu troquelada con alguna idiotez estática.
Mañana será otro día, y saldré a oler las flores de los tilos que se asoman ya con ganas para perfumar el aire que me rodoea. Pasearé con mi perro mientras me lleva a los tirones por las calles concurridas. Quizá vuelva a fumar...o mejor no, que ya para hacerme mal están los sueños que no se pueden alcanzar...pero se intenta.
Mañana será otro día en que me levantaré amodorrada y con la fiaca que mantienen las sábanas rojas de percal. Cocinaré algo rico, algo que hace mucho que no hago así se le siente el sabor a sorpresa. Me tiraré al sol sobre el césped para sentir las cosquillas de la Madre Tierra.
Mañana será otro día para atesorar en el recuerdo, para vivir con mis hijos la aventura de un helado en la plaza, de una vuelta en calesita mientras nos sacamos fotos, mientras nos amamos con la risa y con los ojos.
Mañana...mañana...llegará mañana. Abriré mi alma y mi corazón para entregarme al existir.
Mary San
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