lunes, 23 de mayo de 2011
NACIDA PARA TU DESGRACIA
Desde la médula de mi ser y mi existencia
fluye de los ancestros el poder, basamento de mis conjuros y maldiciones;
de mis abuelos se engendran las fatídicas y ácidas reflexiones;
de mi madre atesoro las matadoras frases que congelan hasta los polos;
de mi hdp progenitor cargo la ira y la frialdad compuesta en sangre;
de los engendros de mi alegría recojo frutos que me nutren hasta la asfixia.
Y todavía te atreves a preguntar por qué no te perdono la vida.
Ensamblando el engaño que me mueve a provocar
me escurro, por los sueños e ilusiones de traicioneras almas;
descuartizando anhelos me hallarán impune y decidida;
resucitando temores y pesadumbre cual enseñanza divina;
respiraré el hálito que dignifica a los indignos y los muestra austeros;
influyo en la estirpe para dominar a cada paso.
Y todavía pretendes que te permita existir.
Siguiendo el llamado de la Muerte me verán
y completando una etapa de retribución, seré coronada;
atizaré los fuegos para calcinar las ánimas que elija;
corrompiendo los cuerpos de los inútiles desacertados veré los cambios;
resquebrajaré las arterias que la soberbia unifica para jugar un poco;
intuyendo tu escondite te enloqueceré cada día más y más.
Y todavía crees que algo podrá salvarte de mi juicio...
Mary San.
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